24 reflexiones, en espera Navideña para el 24!!!

Francisco en “Evangelii Gaudium”, Evangelio de la Alegría, nos llama a un “estado permanente de misión”, venciendo “la tristeza individualista”. Para ello nos dice:
  1. “Recuperar la frescura original del Evangelio”, encontrando “nuevos caminos y métodos creativos”, no encerrar a Jesús en nuestros “esquemas aburridos”.
  2. “Reforma de estructuras eclesiales para que se vuelvan más misioneras”. Es necesaria “una saludable descentralización”.
  3. “Tener templos con las puertas abiertas en todas partes” “Tampoco las puertas de los sacramentos deberían cerrarse por una razón cualquiera”, así, la Eucaristía “no es un premio para los perfectos sino un generoso remedio y un alimento para los débiles.
  4. Preferible una Iglesia “herida y manchada por salir a la calle, antes que una Iglesia preocupada por ser el centro y termine clausurada en una maraña de  procedimientos”
  5. “Si algo debe inquietarnos santamente... es que tantos hermanos nuestros vivan sin la amistad de Jesús”.
  6. “Tentaciones de los agentes pastorales”: individualismo, crisis de identidad, caída del fervor. “La mayor amenaza” es “el gris pragmatismo de la vida cotidiana de la Iglesia en el cual aparentemente todo procede con normalidad, pero en realidad la fe se va desgastando”.
  7. No dejarse vencer por un “pesimismo estéril” y poner en marcha “la revolución de la ternura”.
  8. Huir de la “espiritualidad del bienestar” y vencer “la mundanidad espiritual” que consiste en “buscar, en lugar de la gloria del Señor, la gloria humana”. ¡Dios nos libre de una Iglesia mundana bajo ropajes espirituales o pastorales!”.
  9. No caer en envidias ni en celos “dentro del Pueblo de Dios y en las distintas comunidades, ¡cuántas guerras!”. “¿A quién vamos a evangelizar con esos comportamientos?
  10. “Necesidad de hacer crecer la responsabilidad de los laicos, mantenidos “al margen de las decisiones.” a raíz de “un excesivo clericalismo”. Ampliar los espacios para una presencia femenina más incisiva en la Iglesia” y Los jóvenes deben tener “un protagonismo mayor”.
  11. “El cristianismo no tiene un único modo cultural”, el rostro de la Iglesia es “pluriforme”. “No podemos pretender que los pueblos de todos los continentes, al expresar la fe cristiana, imiten los modos que encontraron los pueblos europeos en un determinado momento de la historia”.
  12. La homilía debe saber decir “palabras que hagan arder los corazones”, huyendo de “una predicación puramente moralista o adoctrinadora”. La predicación debe ser positiva para que “siembre... esperanza”
  13. El sistema económico actual: “es injusto en su raíz”. “Esa economía mata” porque predomina “la ley del más fuerte”. Vivimos en una “nueva tiranía invisible, a veces virtual”, de un “mercado divinizado” donde imperan la “especulación financiera”, “una corrupción ramificada y una evasión fiscal egoísta”.
  14. La familia “atraviesa una crisis cultural profunda”. Insistiendo en “el aporte indispensable del matrimonio a la sociedad”, subraya que “el individualismo posmoderno y globalizado favorece un estilo de vida que... desnaturaliza los vínculos familiares”.
  15. “Nadie puede exigirnos que releguemos la religión a la intimidad secreta de las personas, sin influencia alguna en la vida social”. “Por eso quiero una Iglesia pobre para los pobres. Ellos tienen mucho que enseñarnos”. “Mientras no se resuelvan radicalmente los problemas de los pobres... no se resolverán los problemas del mundo”.
  16. “La política, tan denigrada es una de las formas más preciosas de la caridad”. “¡Ruego al Señor que nos regale más políticos a quienes les duela de verdad... la vida de los pobres!”.
  17. “Cualquier comunidad de la Iglesia” que se olvide de los pobres “correrá el riesgo de la disolución”.
  18. Cuidar a los más débiles: “los sin techo, los toxico dependientes, los refugiados, los pueblos indígenas, los ancianos cada vez más solos y abandonados”, los migrantes, las víctimas de la trata de personas y de nuevas formas de esclavitud: “estamos llamados a cuidar la fragilidad del pueblo y del mundo en que vivimos”.
  19. Cuatro principios: “El tiempo es superior al espacio” significa “trabajar a largo plazo, sin obsesionarse por resultados inmediatos”. “La unidad prevalece sobre el conflicto” quiere decir obrar para que los opuestos alcancen “una unidad pluriforme que engendra nueva vida”. “La realidad es más importante que la idea” significa evitar que la política y la fe se reduzcan a la retórica. “El todo es superior a la parte” significa aunar globalización y localización.
  20. “El diálogo interreligioso”, que se conduce con “una identidad clara y gozosa”, “es una condición necesaria para la paz en el mundo”, “el debido respeto a las minorías de agnósticos o no creyentes no debe imponerse de un modo arbitrario que silencie las convicciones de mayorías creyentes o ignore la riqueza de las tradiciones religiosas”. Diálogo y alianza entre creyentes y no creyentes.
  21. “Jesús quiere que toquemos la miseria humana, que toquemos la carne sufriente de los demás”. “En nuestra relación con el mundo, se nos invita a dar razón de nuestra esperanza, pero no como enemigos que señalan y condenan”.
  22. “Sólo puede ser misionero alguien que se sienta bien buscando el bien de los demás, deseando la felicidad de los otros”: “si logro ayudar a una sola persona a vivir mejor, eso ya justifica la entrega de mi vida”.
  23. No desanimarse ante los fracasos o la escasez de resultados porque la “fecundidad es muchas veces invisible, inaferrable, no puede ser contabilizada”; “sólo sabemos que nuestra entrega es necesaria”.
  24. “Hay un estilo mariano en la actividad evangelizadora de la Iglesia. Porque cada vez que miramos a María volvemos a creer en lo revolucionario de la ternura y del cariño”.


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