viernes, 27 de noviembre de 2015

Reflexiones de Francisco en 4ta. semana de noviembre de 2015(*)

“Quiero subrayar esto: el suyo es un trabajo santo. El Espíritu Santo está presente allí donde se proclama el nombre de Cristo. Él está en medio de nosotros cada vez que en la oración elevamos el corazón y la mente a Dios. Él les dará la luz y la fuerza que necesitan. El mensaje que llevan hundirá más sus raíces en el corazón de las personas en la medida en que ustedes sean no solo maestros, sino también testigos. Esta es otra cosa importante, ustedes deben ser maestros, pero esto no sirve si ustedes no son testigos. Que su ejemplo haga ver a todos la belleza de la oración, el poder de la misericordia y del perdón, la alegría de compartir la Eucaristía con todos los hermanos y hermanas. La comunidad cristiana en Uganda ha crecido mucho gracias al testimonio de los mártires. Ellos han dado testimonio de la verdad que hace libres; estuvieron dispuestos a derramar su sangre para permanecer fieles a lo que sabían que era bueno, bello y verdadero”. 27/11/2015. A maestros y catequistas en Uganda. RV.
“Como en todas las cosas, hay que empezar. Si no querés corrupción, en tu corazón, en tu vida, en tu patria, empezá vos. Si no empezás vos, tampoco va a empezar el vecino. La corrupción además nos roba la alegría, nos roba la paz. La persona corrupta no vive en paz. Una vez – esto es histórico lo que les voy a contar -  en mi ciudad murió un hombre que todos sabíamos que era un gran corrupto. Yo pregunté unos días después cómo fue el funeral y una señora con muy buen humor me contestó: “Padre, no podían cerrar el cajón porque se quería llevar toda la plata que había robado”. Lo que vos robás con la corrupción va a quedar acá y lo va a usar otro. Pero también va a quedar -y esto grabémoslo en el corazón- en el corazón de tantos hombres y mujeres que quedaron heridos por tu ejemplo de corrupción. Va a quedar en la falta de bien que pudiste hacer y no hiciste. Va a quedar en los chicos enfermos, con hambre, porque el dinero que era para ellos por tu corrupción te lo guardaste para vos. Chicos y chicas, la corrupción no es un camino de vida, es un camino de muerte”. 26/11/2015. A los Jóvenes en Nairobi. Kenia. RV.
“La cultura de los barrios populares, impregnada con esa sabiduría particular, «tiene características muy positivas, que son un aporte para el tiempo que nos toca vivir, se expresa en valores como la solidaridad; dar la vida por otro; preferir el nacimiento a la muerte; dar un entierro cristiano a sus muertos. Ofrecer un lugar para el enfermo en la propia casa; compartir el pan con el hambriento: “donde comen 10 comen 12”; la paciencia y la fortaleza frente a las grandes adversidades, etc. Valores que se sustentan en que cada ser humano es más importante que el dios dinero. Gracias por recordarnos que hay otro tipo de cultura posible. Queridos vecinos, queridos hermanos. Recemos, trabajemos y comprometámonos juntos para que toda familia tenga un techo digno, tenga acceso al agua potable, tenga un baño, tenga energía segura para iluminarse, cocinar, para que puedan mejorar sus viviendas... para que todo barrio tenga caminos, plazas, escuelas, hospitales, espacios deportivos, recreativos y artísticos; para que los servicios básicos lleguen a cada uno de ustedes; para que se escuchen sus reclamos y su clamor de oportunidades; para que todos puedan gozar de la paz y la seguridad que se merecen conforme a su infinita dignidad humana”. 26/11/2015. Kangemi, uno de los barrios más pobres de Kenia. RV.

“Y esto se los digo en serio, porque la Iglesia no es una empresa, no es una ONG, la Iglesia es un misterio, es el misterio de la mirada de Jesús sobre cada uno, que le dice: “Vení”. Queda claro, el que llama es Jesús. Se entra por la puerta, no por la ventana, y se sigue el camino de Jesús. Evidentemente, Jesús cuando nos elige no nos canoniza, seguimos siendo los mismos pecadores”. “Nunca dejen de llorar. Cuando a un sacerdote, a un religioso o religiosa se le secan las lágrimas algo no funciona. Llorar por la propia infidelidad, llorar por el dolor del mundo, llorar por la gente que está descartada, por los viejitos abandonados, por los niños asesinados, por las cosas que no entendemos, llorar cuando nos preguntan: ¿Por qué?  Ninguno de nosotros tiene todas las respuestas a los “¿por qué?”. Hay un autor ruso que se preguntaba por qué sufren los niños, y cada vez que yo saludo un niño con cáncer, con tumor, con una enfermedad rara- como se llaman ahora- pregunto: ¿por qué sufre este niño? Y yo no tengo respuesta, solamente miro a Jesús en la cruz. Hay situaciones en la vida que solamente nos llevan a llorar mirando a Jesús en la cruz y esa es la única respuesta para ciertas injusticias, para ciertos dolores, para ciertas situaciones de la vida”. 26/11/2015. Al clero y religiosos en Nairobi. RV.

“A pesar de muchas dificultades, se está afirmando la tendencia a concebir el planeta como patria y la humanidad como pueblo que habita una casa de todos. Ningún país puede actuar al margen de una responsabilidad común. Si realmente queremos un cambio positivo, tenemos que asumir humildemente nuestra interdependencia. El problema surge cuando creemos que interdependencia es sinónimo de imposición o sumisión de unos en función de los intereses de los otros. Del más débil en función del más fuerte. Es necesario un diálogo sincero y abierto, con la cooperación responsable de todos: autoridades políticas, comunidad científica, empresas y sociedad civil. No faltan ejemplos positivos que nos demuestran cómo una verdadera colaboración entre la política, la ciencia y la economía es capaz de lograr importantes resultados. Somos conscientes, sin embargo, de que los «seres humanos, capaces de degradarse hasta el extremo, también pueden sobreponerse, volver a optar por el bien y regenerarse». Esta toma de conciencia profunda nos lleva a esperar que, si la humanidad del período post-industrial podría ser recordada como una de las más irresponsables de la historia, «la humanidad de comienzos del siglo XXI sea recordada por haber asumido con generosidad sus graves responsabilidades”. 26/11/2015. En sede de Naciones Unidas en Nairobi. RV.
 (*) Reflexiones del Papa Francisco. Síntesis semanal, en base a extractos textuales. Producido por María Cristina Camacho de Armas para su difusión en: camachodearmas@gmail.com, http://nueva-realidad.blogspot.com.ar/ y https://www.facebook.com/catedrafrancisco.


viernes, 20 de noviembre de 2015

Reflexiones de Francisco en 3er. semana de noviembre de 2015(*)


“Pero también hoy Jesús llora. Porque nosotros hemos preferido el camino de las guerras, el camino del odio, el camino de las enemistades. La Navidad está cerca: habrá luces, habrá fiestas, árboles iluminados, también pesebres… todo falsificado: el mundo sigue haciendo la guerra, sigue haciendo las guerras. El mundo no ha comprendido el camino de la paz. Nos hará bien también a nosotros pedir la gracia del llanto, por este mundo que no reconoce el camino de la paz. Que vive para hacer la guerra, con el cinismo de decir que no hay que hacerla. Pidamos la conversión del corazón. Precisamente en el umbral de este Jubileo de la Misericordia, que nuestro júbilo, nuestra alegría sea la gracia para que el mundo vuelva a encontrar la capacidad de llorar por sus crímenes, por lo que hace con las guerras”. 19/11/2015. Sta. Marta. RV.
“Del Sínodo de los Obispos, que hemos celebrado el pasado mes de octubre, todas las familias, y la Iglesia entera, han recibido un gran aliento para encontrarse bajo el umbral de esta puerta. La Iglesia ha sido animada a abrir sus puertas, para salir con el Señor al encuentro de sus hijos y de sus hijas en camino, a veces inciertos, a veces perdidos, en estos tiempos difíciles. Las familias cristianas, en particular, han sido animadas a abrir la puerta al Señor que espera para entrar, trayendo su bendición y su amistad. Y si la puerta de la misericordia de Dios está siempre abierta, también las puertas de nuestras iglesias, del amor de nuestras comunidades, de nuestras parroquias, de nuestras instituciones, de nuestras diócesis, deben estar abiertas, para que así, todos podamos salir a llevar esta misericordia de Dios. El Jubileo significa la grande puerta de la misericordia de Dios, pero también las pequeñas puertas de nuestras iglesias abiertas para dejar entrar al Señor o muchas veces dejar salir al Señor prisionero de nuestras estructuras, de nuestro egoísmo y tantas cosas”. 18/11/2015. Catequesis de los miércoles. RV.
“La mundanidad te lleva al pensamiento único y a la apostasía. No son permitidas, no nos son permitidas las diferencias: todos iguales. Y en la historia de la Iglesia, en la historia, hemos visto, pienso en un caso, en la fiesta religiosa a la que se le ha cambiado el nombre –la Navidad del Señor tiene otro nombre– para borrar la identidad”. “Siempre me ha llamado la atención que el Señor, en la Última Cena, en aquella larga oración, rezara por la unidad de los suyos y pidiera al Padre que los liberara de todo espíritu del mundo, de toda mundanidad, porque la mundanidad destruye la identidad; la mundanidad lleva al pensamiento único: Comienza por una raíz, pequeña, y termina en la abominación de la desolación, en la persecución. Éste es el engaño de la mundanidad”. Esto, de estos tiempos, nos debe hacer pensar: ¿cómo es mi identidad? ¿Es cristiana o mundana? ¿O me digo cristiano porque de niño he sido bautizado o he nacido en un país cristiano, donde todos son cristianos? La mundanidad que entra lentamente, crece, se justifica y contagia”. 16/11/2015. Sta. Marta. RV.
“El Señor se opone a los falsos profetas, contra los videntes que prevén cercano el fin del mundo, contra el fatalismo. Él está a nuestro lado, camina con nosotros, nos quiere mucho. Quiere sustraer a sus discípulos de todas las épocas, de la curiosidad por las fechas, las previsiones, los horóscopos, y concentra su atención sobre el hoy de la historia. Me gustaría preguntarles, pero no respondan, o cada uno responda interiormente: ¿Cuántos entre nosotros leen el horóscopo del día? Cada uno se responda y cuando tengan ganas de leer el horóscopo, mire a Jesús que está con nosotros. Es mejor, nos hará mejor. Esta presencia de Jesús nos llama, esto sí, a la espera y a la vigilancia que excluyen sea la impaciencia que de la modorra, sea del escaparse hacia adelante o quedarse prisioneros del tiempo actual y de la mundanidad”. 15/11/2015. Ángelus. RV.

(*) Reflexiones del Papa Francisco. Síntesis semanal, en base a extractos textuales. Producido por María Cristina Camacho de Armas para su difusión en: camachodearmas@gmail.com, http://nueva-realidad.blogspot.com.ar/ y https://www.facebook.com/catedrafrancisco.

sábado, 14 de noviembre de 2015

Reflexiones de Francisco en 2da. semana de noviembre de 2015(*)

“Informado de los horribles ataques terroristas que se han producido en París y en el Estado de Francia, causando la muerte de numerosas personas e hiriendo a muchas otras, Su Santidad el Papa Francisco se une con la oración al sufrimiento de las familias probadas por este drama así como al dolor del pueblo francés. Él invoca a Dios, Padre de misericordia, que acoja en la paz de su luz a las víctimas y dispense consuelo y esperanza a los heridos y a sus familias. Asegura asimismo su proximidad espiritual a todas las personas que han participado en las labores de socorro. Una vez más, el Santo Padre condena con vigor la violencia, que nada resuelve, e implora a Dios inspirar en todos pensamientos de paz y de solidaridad y derramar sobre  las familias en la prueba y sobre todos los Franceses, la abundancia de sus Bendiciones”. 13/11/2015. Telegrama al Arzobispo de París. RV.
“Es una idolatría contemplar las numerosas bellezas sin pensar que habrá un ocaso, también el ocaso tiene su belleza. Y todos contamos con el peligro de tener esta idolatría de estar apegados a las bellezas de la tierra, sin la trascendencia. Se trata, precisamente, de la idolatría de la inmanencia: creemos que las cosas como son, son casi dioses y no acabarán nunca. Y olvidamos el ocaso. La otra idolatría es la de los hábitos: estar apegado a los hábitos, sin pensar en que esto se acabará. Y la Iglesia nos hace contemplar el final de estas cosas. Por lo tanto, también los hábitos pueden ser pensados como dioses. De este modo, la idolatría consiste en pensar que la vida es así, que se sigue adelante por costumbre. Y como la belleza acabará en otra belleza, nuestras costumbres terminarán en una eternidad, en otros hábitos. ¡Pero con Dios! “Nosotros —los creyentes— no somos gente que retrocede, sino gente que siempre va hacia adelante”. “Seguir siempre adelante por este camino, contemplando las bellezas, y con los hábitos que todos tenemos, pero sin divinizarlos porque acabarán”. 13/11/2015. Sta. Marta. RV.
‘‘A veces se perciben amenazas para las naciones menos numerosas, pero también al mismo tiempo elementos que pueden constituir nuevas oportunidades. Una oportunidad, que se ha convertido en un signo de los tiempos, es el fenómeno de las migraciones que debe entenderse y afrontarse con sensibilidad y sentido de la justicia. La Iglesia está llamada a proclamar y testimoniar la acogida del migrante en un espíritu de caridad y de respeto a la dignidad de la persona humana, en el contexto de una observancia necesaria de la legalidad''. ''Frente a la perspectiva de un entorno multicultural en constante expansión debemos asumir una actitud de respeto mutuo para favorecer el encuentro”. 12/11/2015. A la Conferencia Episcopal de Eslovaquia. VIS.
''Hoy todos los seres humanos en el mundo necesitan alimento. Y este alimento no es sólo el que sirve para satisfacer el hambre física. Hay otras hambres -de amor, de inmortalidad de la vida, de afecto, de ser cuidado, de perdón, de misericordia. Este hambre puede ser saciada sólo por el pan que viene de las alturas. Jesús mismo es el Pan vivo que da la vida al mundo. Su cuerpo ofrecido por nosotros en la cruz, su sangre derramada para el perdón de los pecados de la humanidad se hace disponible para nosotros en el pan y el vino de la Eucaristía que se transforma en la consagración''. ''Pero la Eucaristía no termina con la participación en el pan y la sangre del Señor. Nos lleva a la solidaridad con los demás. La comunión con el Señor es necesariamente una comunión con nuestros hermanos y hermanas”. 12/11/2015. Congreso Eucarístico Nacional de India. VIS.
“Hoy reflexionaremos sobre una cualidad característica de la vida familiar que se aprende desde los primeros años de vida: la convivialidad, es decir, la actitud de compartir los bienes de la vida y ser felices de poderlo hacer. La convivialidad es un termómetro seguro para medir la salud de las relaciones: si en la familia hay algo que no está bien, o alguna herida escondida, en la mesa se percibe enseguida. Una familia que no come casi nunca juntos, o en cuya mesa no se habla pero se ve la televisión, o el smartphone, es una familia “poco familia”. Cuando los hijos en la mesa están pegados a la computadora, al móvil, y no se escuchan entre ellos, esto no es familia, es un jubilado”. “Hoy muchos contextos sociales ponen obstáculos a la convivialidad familiar. Es verdad, hoy no es fácil. Debemos encontrar el modo de recuperarla; en la mesa se habla, en la mesa se escucha. Nada de silencio, ese silencio que no es el silencio de las religiosas, es el silencio del egoísmo: cada uno tiene lo suyo, o la televisión o el ordenador… y no se habla. No, nada de silencio. Recuperar esta convivialidad familiar aunque sea adaptándola a los tiempos. La convivialidad parece que se ha convertido en una cosa que se compra y se vende, pero así es otra cosa. Y la nutrición no es siempre el símbolo de un justo compartir de los bienes, capaz de alcanzar a quien no tiene ni pan ni afectos. En los Países ricos somos estimulados a gastar en una nutrición excesiva, y luego lo hacemos de nuevo para remediar el exceso. Y este “negocio” insensato desvía nuestra atención del hambre verdadera, del cuerpo y del alma. Cuando no hay convivialidad hay egoísmo, cada uno piensa en sí mismo. Es tanto así, que la publicidad la ha reducido a un deseo de galletas y dulces. Mientras tanto, muchos hermanos y hermanas se quedan fuera de la mesa. ¡Es un poco vergonzoso! ¿No?” 11/11/2015. Catequesis de los miércoles. RV.

(*) Reflexiones del Papa Francisco. Síntesis semanal, en base a extractos textuales. Producido por María Cristina Camacho de Armas para su difusión en: camachodearmas@gmail.com, http://nueva-realidad.blogspot.com.ar/ y https://www.facebook.com/catedrafrancisco.

Reflexiones de Francisco en 1er. semana de noviembre de 2015(*)

“También en la Iglesia hay quienes, en lugar de servir, de pensar en los demás, se sirven de la Iglesia: los trepadores, los apegados al dinero. Y cuántos sacerdotes, obispos hemos visto así. Es triste decirlo ¿no? La radicalidad del Evangelio, la llamada de Jesucristo: servir, estar al servicio de, no detenerse, ir más allá, olvidándose de sí mismos. Y la comodidad del estatus: he logrado un estatus y vivo cómodamente sin honestidad, como esos fariseos, de los que habla Jesús, que se paseaban en las plazas, haciéndose ver por los demás”. “Sin embargo, cuando la Iglesia es tibia, ensimismada, incluso con afán de negocios sin escrúpulos, no se puede decir que es una Iglesia que ministra, que está al servicio, sino que se sirve de los demás. Que el Señor nos de la gracia que dio a Pablo, ese punto de honor de ir adelante siempre, renunciando a las comodidades tantas veces, y que nos salve de las tentaciones, de estas tentaciones que en el fondo son tentaciones de una doble vida: me hago ver como ministro, como el que sirve, pero en el fondo me sirvo de los demás”. 6/11/2015. Sta. Marta. RV.
“Hay dos caminos en la vida: el camino de la exclusión de las personas de nuestra comunidad y el camino de la inclusión. El primero puede ser pequeño, pero es la raíz de todas las guerras: todas las calamidades, todas las guerras, comienzan con una exclusión. Se excluye de la comunidad internacional, pero también de las familias, entre amigos, cuántas peleas… Y el camino que nos hace ver Jesús y que nos enseña Jesús es otro, es lo contrario: incluir”. “Pensemos un poco y al menos, ¡al menos!, en nuestra pequeñez hagamos lo propio, no juzguemos jamás: ‘Pero este hace así…’. Dios sabe: es su vida, pero no lo excluyo de mi corazón, de mi oración, de mi saludo, de mi sonrisa, y si la ocasión se presenta le digo una linda palabra. Jamás excluir”. 5/11/2015. Sta. Marta. RV.
“La familia es un gran gimnasio para entrenar al don y al perdón recíproco, sin el cual ningún amor puede ser duradero. Sin donarse, sin perdonarse, el amor no permanece, no dura. Lo que se nos pide es sanar inmediatamente las heridas que nos hacemos, retejer inmediatamente los hilos que rompemos en la familia. Si esperamos demasiado, todo se hace más difícil. Y hay un secreto simple para sanar las heridas y para disolver las acusaciones. Y es este: no dejar que termine el día sin pedirse perdón, sin hacer la paz entre el marido y la mujer, entre padres e hijos, entre hermanos y hermanas… ¡entre nuera y suegra! Si aprendemos a pedirnos inmediatamente perdón y a darnos el perdón recíproco, sanan las heridas, el matrimonio se robustece, y la familia se transforma en una casa más sólida, que resiste a los choques de nuestras pequeñas y grandes maldades. Y para esto no es necesario hacer un gran discurso, sino que es suficiente una caricia, una caricia y ha terminado todo y se recomienza, pero no terminar el día en guerra ¿entienden?”. 4/11/2015. Catequesis en Audiencia General. RV.
“Este estilo de Dios, que nos salva sirviendo y aniquilándose, tiene mucho que enseñarnos. Esperábamos una victoria divina triunfante; Pero Jesús nos muestra una humilde victoria. Alzado sobre la cruz, dejando que el mal y la muerte se enfurezcan contra Él, mientras sigue amando. Para nosotros es difícil aceptar esta realidad. Es un misterio, pero el secreto de este misterio de esta extraordinaria humildad esta toda en el poder del amor. En la Pascua de Jesús vemos juntos la muerte y el remedio a la muerte, y esto es posible por el gran amor con que Dios nos ha amado, por el amor humilde que se abaja, por el servicio que sabe asumir con la condición de siervo. Así que Jesús no sólo quito el mal, lo ha trasformado en bien. No ha cambiado las cosas con palabras, sino con hechos; no en apariencia, sino en la  sustancia; no en la superficie, sino en la raíz. Él hizo de la cruz un puente hacia la vida. Nosotros también podemos ganar con Él, si elegimos el amor servicial y humilde, que se mantiene victoriosa hasta la eternidad”. 3/11/2015- Misa de 1er martes de noviembre. RV.
(*) Reflexiones del Papa Francisco. Síntesis semanal, en base a extractos textuales. Producido por María Cristina Camacho de Armas para su difusión en: camachodearmas@gmail.com, http://nueva-realidad.blogspot.com.ar/ y https://www.facebook.com/catedrafrancisco.


lunes, 2 de noviembre de 2015

Reflexiones de Francisco en 5ta. semana de octubre de 2015 (*)

“La compasión de Dios no es tener lástima, no tiene nada que ver una cosa con la otra. Puedo tener lástima de un perro que se está muriendo, pero la compasión de Dios, es meterse en el corazón del otro ¡Dios se compadece! ¡Apuesta su corazón por cada uno de nosotros! ¡Cuando Dios perdona, perdona como Padre! No como un empleado judicial, que lee un expediente y dice: sí, realmente puede ser absuelto, porque no hay materia tal… ¡Dios perdona de adentro! ¡Perdona porque se metió en el corazón de esa persona!". 30/10/2015. Sta. Marta. RV.
"El mundo nos mira a nosotros los creyentes, nos llama a colaborar entre nosotros y con los hombres y las mujeres de buena voluntad que no profesan alguna religión. Es importante continuar con un diálogo interreligioso abierto y respetuoso, que ayude a conocerse más y afrontar juntos muchos de los problemas que afligen a la humanidad, como el servicio a los pobres, a los excluidos, a los ancianos, la acogida a los emigrantes, el cuidado de la creación, así como asegurar a todas las personas una vida más digna. Debemos dejar un mundo mejor de cómo lo hemos encontrado. Y para favorecer este diálogo lo más importante que podemos hacer es rezar. La oración: cada religión según su propia tradición. Con el Señor todo es posible". 28/10/2015. 50° Concilio Vaticano II. RV.

“La palabra “sínodo” significa “caminar juntos”. Y aquella que hemos vivido ha sido la experiencia de la Iglesia en camino, en camino especialmente con las familias del Pueblo santo de Dios esparcido en todo el mundo”. “El primero en querer caminar junto a nosotros, a querer hacer “sínodo” con nosotros, es precisamente Él, nuestro Padre. Su “sueño”, desde siempre y por siempre, es el de formar un pueblo, de reunirlo, de guiarlo hacia la tierra de la libertad y de la paz. Y este pueblo está hecho de familias: están «la mujer embarazada y la parturienta»; es un pueblo que mientras camina lleva adelante la vida, con la bendición de Dios. Es un pueblo que no excluye a los pobres y a los desfavorecidos, es más, los incluye”. “Es una familia de familias, en la que quien enfrenta fatigas no se encuentra marginado, dejado atrás, sino que logra seguir el paso de los otros, porque este pueblo camina al paso de los últimos; como se hace en las familias, y como nos enseña el Señor, que se ha hecho pobre con los pobres, pequeño con los pequeños, último con los últimos”. 25/10/2015. Ángelus. RV.
“¿Qué significará para la Iglesia concluir este Sínodo dedicado a la familia? se han afrontado sin miedo y sin esconder la cabeza bajo tierra. Significa haber escuchado y hecho escuchar las voces de las familias y de los pastores de la Iglesia que han venido a Roma de todas partes del mundo trayendo sobre sus hombros las cargas y las esperanzas, la riqueza y los desafíos de las familias. Significa haber tratado de ver y leer la realidad o, mejor dicho, las realidades de hoy con los ojos de Dios, para encender e iluminar con la llama de la fe los corazones de los hombres, en un momento histórico de desaliento y de crisis social, económica, moral y de predominio de la negatividad. Significa haber puesto al descubierto a los corazones cerrados, y a los que juzgan, a veces con superioridad y superficialidad, los casos difíciles y las familias heridas. Significa haber afirmado que la Iglesia es Iglesia de los pobres de espíritu y de los pecadores en busca de perdón. Significa haber intentado abrir los horizontes para superar toda hermenéutica conspiradora o un cierre de perspectivas para defender y difundir la libertad de los hijos de Dios, para transmitir la belleza de la novedad cristiana, a veces cubierta por la herrumbre de un lenguaje arcaico o simplemente incomprensible. Y hemos visto también que lo que parece normal para un obispo de un continente, puede resultar extraño, casi como un escándalo – ¡casi!– para el obispo de otro continente; lo que se considera violación de un derecho en una sociedad, puede ser un precepto obvio e intangible en otra; lo que para algunos es libertad de conciencia, para otros puede parecer simplemente confusión. En realidad, las culturas son muy diferentes entre sí. Hemos visto, también a través de la riqueza de nuestra diversidad, que el desafío que tenemos ante nosotros es siempre el mismo: anunciar el Evangelio al hombre de hoy, defendiendo a la familia de todos los ataques ideológicos e individualistas”. 24/10/2015. Al finalizar el Sínodo de la Familia. VIS.
 (*) Reflexiones del Papa Francisco. Síntesis semanal, en base a extractos textuales. Producido por María Cristina Camacho de Armas para su difusión en: camachodearmas@gmail.comhttp://nueva-realidad.blogspot.com.ar/ y https://www.facebook.com/catedrafrancisco.