lunes, 28 de marzo de 2016

Reflexiones de Francisco en Semana Santa

“¡En este Año jubilar estamos llamados a redescubrir y a  acoger con especial intensidad el consolador anuncio de la resurrección: Cristo, mi esperanza ha resucitado!’ Si Cristo ha resucitado, podemos mirar con ojos y corazón nuevos todo evento de nuestra vida, también los más negativos. Los momentos de oscuridad, de fracaso y también de pecado pueden transformarse y anunciar un camino nuevo. Cuando hemos tocado el fondo de nuestra miseria y de nuestra debilidad, Cristo resucitado nos da la fuerza para volvernos a levantar. ¡Si nos encomendamos a Él, su gracia nos salva! El Señor Crucificado y resucitado es la revelación plena de la misericordia, presente y activa en la historia”. 28/3/2016. Lunes del Ángel. RV.
“Ayer, en el centro de Pakistán, la Santa Pascua ha sido ensangrentada por un execrable atentado, que ha provocado una matanza de tantas personas inocentes, en su mayoría familias de la minoría  cristiana. Repito una vez más que la violencia y el odio homicida sólo conducen al dolor y a la destrucción; el respeto y la fraternidad son el único camino para llegar a la paz. Que la Pascua del Señor suscite en nosotros, de manera aún más fuerte, la oración a Dios a fin de que se detengan las manos de los violentos, que siembran terror y muerte, y para que en el mundo puedan reinar el amor, la justicia y la reconciliación. 28/3/2016. Luego del  Regina Coeli. RV.
«¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive?». Al igual que Pedro y las mujeres, tampoco nosotros encontraremos la vida si permanecemos tristes y sin esperanza y encerrados en nosotros mismos. Abramos en cambio al Señor nuestros sepulcros sellados -cada uno de nosotros los conoce-, para que Jesús entre y lo llene de vida; llevémosle las piedras del rencor y las losas del pasado, las rocas pesadas de las debilidades y de las caídas. Él desea venir y tomarnos de la mano, para sacarnos de la angustia. Pero la primera piedra que debemos remover esta noche es ésta: la falta de esperanza que nos encierra en nosotros mismos. Que el Señor nos libre de esta terrible trampa de ser cristianos sin esperanza, que viven como si el Señor no hubiera resucitado y nuestros problemas fueran el centro de la vida. Continuamente vemos, y veremos, problemas cerca de nosotros y dentro de nosotros. Siempre los habrá, pero en esta noche hay que iluminar esos problemas con la luz del Resucitado, en cierto modo hay que «evangelizarlos». Evangelizar los problemas. No permitamos que la oscuridad y los miedos atraigan la mirada del alma y se apoderen del corazón. Este es el fundamento de la esperanza, que no es simple optimismo, y ni siquiera una actitud psicológica o una hermosa invitación a tener ánimo. La esperanza cristiana es un don que Dios nos da si salimos de nosotros mismos y nos abrimos a Él. Esta esperanza no defrauda porque el Espíritu Santo ha sido infundido en nuestros corazones. El Paráclito no hace que todo parezca bonito, no elimina el mal con una varita mágica, sino que infunde la auténtica fuerza de la vida, que no consiste en la ausencia de problemas, sino en la seguridad de que Cristo, que por nosotros ha vencido el pecado, ha vencido la muerte, ha vencido el miedo, siempre nos ama y nos perdona. Hoy es la fiesta de nuestra esperanza, la celebración de esta certeza: nada ni nadie nos podrá apartar nunca de Su Amor”. 26/3/2016. Sábado Santo. RV.
Los gestos hablan más que las imágenes y las palabras. Jesús, que era el ‘jefe’ lava los pies a los otros, a los suyos, a los más pequeños. Un gesto. El segundo gesto: Judas que va donde los enemigos de Jesús, a recoger el dinero con el que lo ha traicionado. También hoy, aquí, hay dos gestos: éste, todos nosotros, juntos: musulmanes, hindúes, católicos, coptos, evangélicos, pero hermanos, hijos del mismo Dios, que queremos vivir en paz, integrados. Un gesto. Hace tres días, un gesto de guerra, de destrucción en una ciudad de Bruselas, de gente que no quiere vivir en paz. Pero detrás de ese gesto, están los fabricantes, los traficantes de armas que quieren sangre, no quieren la paz; que quieren la guerra”. “Cada uno, en su lengua religiosa, rece al Señor para que esta hermandad se contagie en el mundo, para que ya nunca haya 30 monedas para matar al hermano, para que siempre haya hermandad y bondad”. 25/3/2016. Lavado de pies en el Centro de Acogida para solicitantes de Asilo. RV.
La misericordia restaura todo y devuelve a las personas a su dignidad original. Por eso, el agradecimiento efusivo es la respuesta adecuada: hay que entrar rápido en la fiesta, ponerse el vestido, sacarse los enojos del hijo mayor, alegrarse y festejar... Porque sólo así, participando plenamente en ese ámbito de celebración, uno puede después pensar bien, uno puede pedir perdón y ver más claramente cómo podrá reparar el mal que hizo. Puede hacernos bien preguntarnos: Después de confesarme, ¿festejo? O paso rápido a otra cosa, como cuando después de ir al médico, uno ve que los análisis no dieron tan mal y los mete en el sobre y pasa a otra cosa. Y cuando doy una limosna, ¿le doy tiempo al otro a que me exprese su agradecimiento y festejo su sonrisa y esas bendiciones que nos dan los pobres, o sigo apurado con mis cosas después de «dejar caer la moneda»?”. 24/3/2016. Jueves Santo. RV.
“Jesús, con sus palabras y sus gestos, hace que se muestre lo que cada hombre y mujer tiene en su corazón. Y allí donde el Señor anuncia el evangelio de la Misericordia incondicional del Padre para con los más pobres, los más alejados y oprimidos, allí precisamente somos interpelados a optar, a «combatir el buen combate de la Fe». La lucha del Señor no es contra los hombres sino contra el demonio, enemigo de la humanidad. Pero el Señor «pasa en medio» de los que buscan detenerlo «y sigue su camino». Jesús no confronta para consolidar un espacio de poder. Si rompe cercos y cuestiona seguridades es para abrir una brecha al torrente de la Misericordia que, con el Padre y el Espíritu, desea derramar sobre la tierra. Una Misericordia que procede de bien en mejor: anuncia y trae algo nuevo: cura, libera y proclama el año de gracia del Señor”. 24/3/2016. Jueves Santo.RV.
“Triduo Pascual: El Triduo Pascual es el memorial de un drama de amor que nos da la certeza que nunca seremos abandonados en las pruebas de la vida. El Jueves Santo, con la institución de la Eucaristía y el lavatorio de los pies, Jesús nos enseña que la Eucaristía es el amor que se hace servicio. El Viernes Santo, llegamos al momento culminante del amor, un amor que quiere abrazar a todos sin excluir a nadie con una entrega absoluta. El Sábado Santo, es el día del silencio de Dios, Jesús comparte con toda la humanidad el drama de la muerte, no dejando ningún espacio donde no llegue la misericordia infinita de Dios. En este día, el amor no duda, como María, la primera creyente, ella no dudó, guardó silencio y esperó. El amor espera confiado en la palabra del Señor hasta que Cristo resucite esplendente el día de Pascua”. 23/3/2016. Audiencia General. RV.
«Si estos callan, gritarán las piedras» (Lc 19,40). Nada pudo detener el entusiasmo por la entrada de Jesús; que nada nos impida encontrar en Él la fuente de nuestra alegría, de la alegría auténtica, que permanece y da paz; porque sólo Jesús nos salva de los lazos del pecado, de la muerte, del miedo y de la tristeza”. Él viene a salvarnos; y nosotros estamos llamados a elegir su camino: el camino del servicio, de la donación, del olvido de uno mismo. Podemos encaminarnos por este camino deteniéndonos durante estos días a mirar el Crucifijo, es la “cátedra de Dios”. Os invito en esta semana a mirar a menudo esta “Cátedra de Dios”, para aprender el amor humilde, que salva y da la vida, para renunciar al egoísmo, a la búsqueda del poder y de la fama. Con su humillación, Jesús nos invita a caminar por su camino. Volvamos a él la mirada, pidamos la gracia de entender al menos un poco de este misterio de su anonadamiento por nosotros; y así, en silencio, contemplemos el misterio de esta semana. 20/3/2016. Domingo de Ramos. RV.

Reflexiones del Papa Francisco. Síntesis semanal, en base a extractos textuales. Producido por María Cristina Camacho de Armas para su difusión en: camachodearmas@gmail.com, http://nueva-realidad.blogspot.com.ar/ y https://www.facebook.com/catedrafrancisco.

lunes, 14 de marzo de 2016

Reflexiones de Francisco en 2da. semana de marzo de 2016(*)

“Cuando nosotros hoy vemos tantos valles oscuros, tantas desgracias, tanta gente que se muere de hambre, de guerra, tantos niños minusválidos, tantos… tantos que ahora, tú les preguntas a sus padres: ‘¿Pero qué enfermedad tiene?’ – ‘Nadie lo sabe: se llama enfermedad rara’. Es lo que nosotros hacemos con nuestras cosas: pensemos en los tumores de la “Tierra de fuegos”… Cuando tú ves todo esto, ¿pero dónde está el Señor? ¿Dónde estás? ¿Tú caminas conmigo? Este era el sentimiento de Susana. También el nuestro. Tú ves a estas cuatro hermanas masacradas: pero, servían por amor, y ¡terminaron masacradas por odio! Cuando tú ves que se cierran las puertas a los prófugos y se los deja afuera, al aire, con el frío… ¿Pero Señor, dónde estás Tú?”. ¿Por qué sufre un niño? No sé porqué, pero me encomiendo a Dios”. 14/3/2016. Sta. Marta. RV.
“Quería felicitar a la maestra Hanan Al Hroub, debido a la importancia que le dio al juego en la educación del niño. Un niño tiene derecho a jugar y parte de la educación es enseñar a jugar a los chicos, porque uno aprende a ser social en el juego. Uno aprende la alegría de la vida. Un pueblo que no es educado, o por la guerra o por todas las razones que hay para no poder tener educación, es un pueblo que decae. Decae, decae, incluso puede caer hasta el nivel de los instintos. Por eso quiero destacar su noble tarea”. 14/3/2016. IV encuentro mundial educación en Dubái. RV.
“Queridos hermanos y hermanas, aquella mujer nos representa a todos nosotros, es decir adúlteros ante Dios, traidores de su fidelidad. Y su experiencia representa la voluntad de Dios hacia cada uno de nosotros: no nuestra condena, sino nuestra salvación a través de Jesús. Él es la gracia, que salva del pecado y de la muerte. Él ha escrito en la tierra, en el polvo del que está hecho todo ser humano (cfr. Gn 2,7), la sentencia de Dios: «No quiero que tú mueras, sino que tú vivas». Dios no nos enclava en nuestro pecado, no nos identifica con el mal que hemos cometido. Tenemos un nombre y Dios no identifica este nombre con el pecado que hemos cometido. Nos quiere liberar y quiere que nosotros también lo queramos con Él. Quiere que nuestra libertad se convierta del mal al bien y ello es posible con su gracia”. 13/3/2016. Ángelus. RV.
“La Iglesia es madre y quiere mostrar a todos el rostro de Dios fiel a su amor misericordioso y siempre capaz de volver a dar fuerza y esperanza. Lo que más nos interesa con respecto a los separados que viven una nueva unión es su participación en la comunidad eclesial. Pero mientras curamos las heridas de cuantos requieren la verificación de la verdad sobre su matrimonio fracasado, miramos con admiración a aquellos que, incluso en condiciones difíciles, permanecen fieles al vínculo sacramental. Estos testigos de la fidelidad matrimonial deben ser animados y señalados como ejemplos que hay que imitar. Tantas mujeres y hombres soportan cosas pesadas y gruesas, para no destruir a la familia, para ser fieles en la salud y en la enfermedad, en las dificultades y en la vida tranquila: la fidelidad. Y son buenos, ¡eh!”. 12/3/2016. Curso de formación de la Rota Romana. RV.
“Es necesario redescubrir «el coraje de soñar», ese coraje testimoniado por los santos como Francisco Javier, que a lo largo de su vida cultivó el «sueño» de llegar a China”. 11/3/2016. Al final de los ejercicios espirituales en los que participó junto a la Curia Romana. RV.
“El amor, la caridad y el servicio, ayudar a los demás, servir a los otros. Hay tanta gente que pasa la vida así, en el servicio a los demás. La semana pasada he recibido una carta de una persona que me decía que me agradecía por el Año de la Misericordia; me pedía orar por ella, para que pudiera estar más cerca del Señor. La vida de esta persona era cuidar a la mamá y al hermano; la mamá en cama, anciana, lúcida pero no se podía mover y el hermano discapacitado, en una silla de ruedas. Esta persona, su vida, era servir, ayudar. ¡Y esto es amor! Cuando te olvidas de ti mismo y piensas en los demás: ¡esto es amor! Y con el lavatorio de los pies el Señor nos enseña a ser servidores, más siervos, como Él ha sido siervo por nosotros, por cada uno de nosotros. Por lo tanto, queridos hermanos y hermanas, ser misericordiosos como el Padre significa seguir a Jesús en el camino del servicio. Gracias”. 12/3/2016. Audiencia Jubilar Catequesis: Misericordia y Servicio. RV.
Reflexiones del Papa Francisco. Síntesis semanal, en base a extractos textuales. Producido por María Cristina Camacho de Armas para su difusión en: camachodearmas@gmail.com, http://nueva-realidad.blogspot.com.ar/ y https://www.facebook.com/catedrafrancisco.

lunes, 7 de marzo de 2016

Reflexiones de Francisco en 1er. semana de marzo de 2016(*)

“Expreso mi viva cercanía a las Misioneras de la Caridad por el grave luto que las ha golpeado hace dos días con el asesinato de cuatro Religiosas en Adén, en Yemen, donde asistían a ancianos. Rezo por ellas y por las otras personas asesinadas en el ataque, y por sus familiares. Estos son los mártires de hoy. Y esto no es titular en los periódicos ¡no es noticia! Estos mártires que dan su sangre por la Iglesia son víctimas de sus asesinos y también de la indiferencia. De esta globalización de la indiferencia. Que no importa. Que la Madre Teresa acompañe en el paraíso a estas hijas suyas mártires de la caridad, e interceda por la paz y el sagrado respeto de la vida humana”. 6/3/2016. Por el asesinato de Misioneras en Yemen. RV.
“La figura del padre de la parábola desvela el corazón de Dios. Él es el Padre misericordioso que en Jesús nos ama más allá de cualquier medida, espera siempre nuestra conversión cada vez que nos equivocamos; espera nuestro regreso cuando nos alejamos de Él pensando que podemos solos; está siempre preparado a abrirnos sus brazos cualquier cosa haya sucedido. Como el padre del Evangelio, también Dios continúa considerándonos sus hijos cuando nos hemos perdidos, y viene a nuestro encuentro con ternura cuando volvemos a Él. Y nos habla con tanta bondad cuando nosotros creemos ser justos. Los errores que cometemos, aunque sean grandes, no rompen la fidelidad de su amor. En el sacramento de la Reconciliación podemos siempre comenzar de nuevo: Él nos coge, nos restituye la dignidad de sus hijos, y nos dice ‘ve adelante, en paz, levántate, ve adelante”. 6/3/2016. Ángelus. RV.
“Como señal concreta de compromiso por la paz y la vida quisiera citar y expresar admiración por la iniciativa de los corredores humanitarios para los prófugos, puesta en marcha últimamente en Italia. Este proyecto-piloto, que une la solidaridad y la seguridad, permite ayudar a las personas que huyen de la guerra y de la violencia, como los cien prófugos ya transferidos a Italia, entre los que se encuentran niños enfermos, personas discapacitadas, viudas de guerra con hijos y ancianos. Me alegro también porque esta iniciativa es ecuménica, ya que es sostenida por la Comunidad de San Egidio, la Federación de la Iglesia Evangélica Italiana, y la Iglesia Valdense y Metodista”. 6/3/2016. A los corredores humanitarios en Italia. RV.
“Reconozcamos todos ser mendigos del amor de Dios, y no dejemos que el Señor pase de largo. ´Tengo miedo del Señor que pasa´ decía San Agustín. Miedo de que pase y yo lo deje pasar. Demos voz a nuestro deseo más profundo: Maestro, que pueda ver (v. 51). Este Jubileo de la Misericordia es un tiempo favorable para acoger la presencia de Dios, para experimentar su amor y regresar a Él con todo el corazón. Abandonemos lo que nos impide ser ágiles en el camino hacia Él, sin miedo a dejar lo que nos da seguridad y a lo que estamos apegados; no permanezcamos sentados, levantémonos, reencontremos nuestra dimensión espiritual, la dignidad de hijos amados que están ante el Señor para ser mirados por Él a los ojos, perdonados y recreados. Y la palabra que a lo mejor llega a nuestro corazón, es la misma de la creación del hombre: ¡Alzaos! Dios nos ha creado en pie: ¡Alzaos!”.  4/3/2016. Celebración de la Penitencia. RV.
“Un corazón que se aparta de Dios cuida solo sus intereses, es capaz de derramar sangre inocente y de cometer violencias: Queda sin orientación y corre el riesgo de llamar bien al mal y mal al bien; las virtudes se pierden, entra con mayor facilidad el pecado y luego el vicio. El que toma esta peligrosa pendiente resbaladiza cae en el error moral y queda oprimido por una creciente angustia existencial. Quisiera repetir aquí una cosa que ya he dicho varias veces: debemos tener cuidado ante las nuevas colonizaciones ideológicas que entran en el pensamiento humano, también cristiano, bajo forma de virtudes, de modernidad, de actitudes nuevas, pero son colonizaciones. Es decir que quitan la libertad. Y son ideológicas, es decir que tienen miedo de la realidad, así como Dios la ha creado”. 3/3/2016. A la Academia para la Vida. RV.
“A causa del pecado, la libertad se convierte en reivindicación de autonomía, reivindicación de orgullo y el orgullo lleva a la oposición y a la ilusión de la autosuficiencia. Y es aquí donde Dios llama a su pueblo: ‘Os habéis equivocado de camino’. Llama de nuevo. Afectuosamente y amargamente dice “mi” pueblo, Dios nunca nos reniega. Nosotros somos su pueblo. El más malo, el más malo de los hombres, la más mala de las mujeres, el pueblo más malo, son sus hijos. Y este es Dios. Nunca, nunca nos renegó. Siempre dice: ‘hijo ven’. Este es el amor de nuestro padre. Y esta es misericordia de a Dios. Tener un padre así nos da esperanza, nos da confianza. Esta pertenencia debería ser vivida en la confianza y en la obediencia, con la conciencia de que todo es don que viene del amor del Padre”. “En el camino de la misericordia divina: Dios no nos trata según nuestras culpas. La punición se convierte en instrumento para provocar la reflexión. Se comprende así que Dios perdona a su pueblo, da la gracia y no destruye todo, pero deja abierta siempre la puerta a la esperanza. La salvación implica la decisión de escuchar y dejarse convertir, pero permanece siempre don gratuito”. 2/3/2016. Catequesis de la Misericordia. RV.

(*) Reflexiones del Papa Francisco. Síntesis semanal, en base a extractos textuales. Producido por María Cristina Camacho de Armas para su difusión en: camachodearmas@gmail.com, http://nueva-realidad.blogspot.com.ar/ y https://www.facebook.com/catedrafrancisco.